¿Crees el aceite de oliva virgen extra engorda? Nada más lejos de la realidad si lo consideramos como un elemento de la dieta mediterránea y dentro de una correcta pirámide de alimentos. Pero, además, el aceite de oliva virgen extra tiene numerosos beneficios para la salud como demuestran investigaciones diversas. Consumirlo en crudo diariamente nos protege de enfermedades y nos ayuda a tener un buen peso.  Atención porque tiene que ser en crudo y el aceite de oliva tiene que ser virgen extra. 

El libro de Simon Poole y Judy Ridgway, “La dieta del aceite de oliva” que hemos leído recientemente es un buenísimo estado de la cuestión sobre los más recientes estudios médicos. Ambos expertos británicos inciden en la  importancia del aceite de oliva virgen extra en una dieta equilibrada formada por verduras, fruta, legumbres, frutos secos y una justa proporción de pescado (fundamentalmente azul) y carne (sin abusar) así como huevos y lácteos.

A lo largo de varios post en este blog vamos a ir contándote -y resumiendo- sus conclusiones. También puedes ver aquí otros post previos sobre los beneficios del aceite de oliva.

Necesitamos grasas… buenas

Lo primero y fundamental es volver a recordar que los humanos necesitamos grasas. Y sí, no todas las grasas son iguales. Tenemos grasas saturadas, monoinsaturadas y polinsaturadas.

El aceite de oliva está compuesto fundamentalmente por grasa monoinsaturada. Esto implica que reduce los temidos niveles de colesterol dañino, el LDL, y puede aumentar el del colesterol beneficioso, el HDL.

Así pues, éste sería uno de los primero beneficios del aceite de oliva: nos ayuda a controlar el colesterol malo… y puede apoyar al bueno, que también lo necesitamos. 

La oxidación y la inflamación que provocan enfermedades diversas

Pero, además, el aceite de oliva virgen extra tiene otras muchas propiedades fundamentales según las diversas investigaciones médicas al ser un fantástico ingrediente para nuestra dieta por los antioxidantes fenólicos que contiene. 

Estos antioxidantes ayudan a reducir el estrés oxidativo y, en consecuencia, la inflamación que está ligada a enfermedades diversas, tanto las coronarias como las que afectan al cerebro como son el alzheimer y el parkinson.

Unos 40-50 ml diarios de aceite de oliva virgen extra en crudo es una cantidad estupenda como medida de protección. Y no es difícil introducirlo en nuestra dieta a lo largo de diversas comidas si no lo hemos hecho ya: en el desayuno con unas tostadas, por ejemplo; en una ensalada diaria; en verano en todas esas cremas frías que llevan aceite de oliva virgen extra en crudo; o, también, por qué no, en otras recetas como las que aquí te ofrecemos, como son baba ganoush o nuestro escabeche de melva e hinojo. 

¿Engorda el aceite de oliva?

Es más, si quieres adelgazar, o mejor aún, vivir sin engordar, la dieta mediterránea es la mejor dieta. De hecho, no puede considerarse una dieta en el sentido de “estar a dieta”, sino de tener un modo de alimentarse correcto, tanto a efectos del peso como de la salud en general.

El aceite de oliva no contiene más calorías que otras grasas. La grasa oleica monoinsaturada contribuye mucho menos al índice de grasa corporal que otras grasas alimenticias como las saturadas.

El sobrepeso tiene que ver fundamentalmente con el aporte de alimentos de alto índice glucémico como son los cereales y azúcar refinados asi como con la falta de actividad física.